Historia

Y ECONOMÍA DE BIELSA

La vida en Bielsa siempre ha transcurrido condicionada por su geografía montañosa y el clima. Desde edades antiguas la sociedad belsetana vivía de lo que el entorno le ofrecía, obtenido con mucho esfuerzo. El s. XX traerá el progreso en forma de carreteras y centrales eléctricas, aunque la Guerra Civil supondrá un antes y un después para el valle. Superado el desastre de la guerra, Bielsa resurge de sus cenizas y se convierte en un fantástico destino turístico de montaña gracias a su magnífico paisaje y sus servicios.

AYUNTAMIENTO DE BIELSA
DOCUMENTO DEL S. XVII
PLACETA DE LA IGLESIA
PLAZA DE BIELSA
ANTIGUA CASA LARRAGA
Previous
Next

Los orígenes

DE BIELSA

El Dolmen de Tella o los restos megalíticos de Chistau atestiguan la presencia del hombre en estas montañas desde la Prehistoria. Se sabe que en 1191 Alfonso II de Aragón concedió a Pedro Amilán la explotación de minas de plata de la zona y la edificación de villa y de castillo, y que Bielsa fue villa de realengo hasta 1280, cuando fue transferida a la familia de los Viella, pasando después al dominio de otros señores.

A mediados del siglo XV, Ramón Muntaner, escudero y habitante de Bielsa, se la entregó al rey Alfonso V con una serie de condiciones favorables para sus moradores. En 1450 Bielsa contaba con al menos 80 «fuegos».

Una sociedad pastoril

AGRICULTURA Y GANADERÍA

La agricultura y sobre todo la ganadería extensiva fueron el sustento de esta comunidad pastoril. Debido al terreno y al clima, el ganado subía a la montaña en verano y en invierno se realizaba la trashumancia a tierra baja. La producción agrícola de estas tierras era sobre todo de leguminosas, teniendo la producción de trigo y otros cereales un mero valor testimonial, aunque Bielsa disponía de molino. Pequeños huertos ayudaban a completar la obtención de alimento.

Antaño, los productos obtenidos contribuían a la subsistencia de los belsetanes y su exportación compensaba las importaciones de cereales, aceite, tejidos y vino. Hoy en día la ganadería de montaña sigue estando muy presente en el valle. 

MONTAÑESAS EN EL HUERTO
VAQUEROS CON SUS VACAS
EL CEREAL
FERIA GANADERA
SEMBRANDO PATATAS
Previous
Next
INSTALACIONES MINERAS DE HOSPITAL DE PARZÁN
EL TRANSPIRENAICO
DOCUMENTO DE LA SOCIEDAD DE LAS MINAS
HOSPITAL DE PARZÁN
EL CABLE A FRANCIA
Previous
Next

La minería

LAS MINAS DE PARZÁN

Se conoce la explotación de las minas del valle desde tiempos anteriores a los romanos, aunque el auge de su aprovechamiento llegará en el s. XVI (Reales Minas de Parzán). Las rejas del Monasterio de El Escorial se fabricaron con hierro de Bielsa.

En el s. XX se creó la «Société des Mines de Parzán», con su central en el Hospital de Parzán, y los materiales extraídos (sobre todo hierro y plata) se transportaban mediante un cableado aéreo con vagonetas a Francia cruzando el Puerto de Salcorz: «El Transpirenaico». La última mina de Bielsa se cerró en la década de 1970.  

La madera

Y LA ELECTRICIDAD

Los bosques de Bielsa fueron otra importante fuente de riqueza desde antiguo. La madera era utilizada por carboneros que abastecían las forjas y minas y por los madereros que exportaban los troncos por el río Cinca (navatas) hasta el Ebro, y de allí a la costa mediterránea, para la construcción de embarcaciones y navíos. Bielsa contó con serrería propia hasta el año 1982.

Hasta 1920 el valle estaba prácticamente incomunicado. Fue entonces cuando se construyó la carretera desde Lafortunada atravesando el Congosto de las Devotas, obra de la Sociedad Hidroeléctrica Ibérica (Iberduero), con el fin de construir centrales hidroeléctricas en la zona, como la Central de Barrosa y la de Urdiceto. En 1940 se construyó el embalse de Pineta.

SERRERÍA DE BIELSA
CENTRAL DE BARROSA
CONSTRUYENDO INFRAESTRUCTURAS HIDROELÉCTRICAS
CORTANDO MADERA
CENTRAL HIDROELÉCTRICA DE BARROSA
Previous
Next
BIELSA ARRASADA POR LAS BOMBAS
POBLACIÓN CIVIL DE CAMINO AL EXILIO
BIELSA TOTALMENTE DESTRUIDA
PASANDO A FRANCIA POR PUERTO VIEJO
EXILIADOS CIVILES BAJANDO DEL PUERTO
Previous
Next

La Bolsa de Bielsa

LA GUERRA CIVIL Y EL EXILIO

La Bolsa de Bielsa fué un suceso trágico de la Guerra Civil que trajo la ruina, la destrucción y el exilio del pueblo belsetán. En 1938 cae el frente de Huesca ante el ataque franquista, y la 43 División republicana se parapeta en nuestro valle dando lugar a «La Bolsa de Bielsa». La superioridad numérica y armamentística del Ejército Nacional, mediante sendos bombardeos por todo el Valle del Cinca, provocó la huida a Francia de la resistencia republicana.

La población civil también se vio obligada al exilio, cruzando la montaña por Puerto Viejo, ante los bombardeos de aviones italianos y alemanes, que devastaron los pueblos e infraestructuras de la zona. Bielsa y sus aldeas se llevaron la peor parte, pues toda la zona fue totalmente arrasada. Muchos belsetanes pudieron volver después del conflicto y reconstruir la villa a duras penas, rodeados de hambre y miseria. Muchos otros jamás volvieron de Francia, y otros perdieron la vida en los vergonzosos centros de refugiados franceses, en realidad auténticos campos de concentración.

La llegada del turismo

EL PARADOR DE TURISMO, EL TÚNEL A FRANCIA Y EL PARQUE NACIONAL DE ORDESA

En los años 60 y 70 en Bielsa se crearon diferentes infraestructuras que supusieron un revulsivo para el valle. El turismo moderno llegó en 1968 con la inauguración del Parador Nacional de Turismo de Bielsa, en el Circo de Pineta, y en 1976 se abría la circulación del Túnel Internacional Bielsa-Aragnouet.

La inclusión de Pineta en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido en 1982 supuso otro gran impulso a la zona. Hoy en día, Bielsa mantiene con orgullo su vida tradicional y ofrece servicios turísticos actuales convirtiendo al valle en un destino vacacional de primer orden.

OBRAS DEL PARADOR DE TURISMO
PARADOR NACIONAL DE TURISMO
UNIÓN DE LOS TRAMOS FRANCÉS Y ESPAÑOL DEL TÚNEL
INAUGURACIÓN DEL TÚNEL INTERNACIONAL
TÚNEL INTERNACIONAL BIELSA-ARAGNOUET
Previous
Next